Una crisis rara vez es solo comunicacional: detrás casi siempre hay fenómenos multidimensionales. Una intervención efectiva debe dar cuenta de todas las dimensiones.
Una crisis rara vez surge de manera espontánea o sorpresiva: normalmente es el resultado de riesgos no monitoreados o mal evaluados que evolucionan hasta convertirse en una crisis. Identificarlos y monitorearlos oportunamente permite intervenir a tiempo, reducir costos y mejorar la capacidad de recuperación.
Aplicamos un modelo propio —el Sistema Multivariable y Dinámico de Gestión de Crisis (SMGCD), soportado por una plataforma informática propietaria— que integra múltiples variables de riesgo, análisis predictivo y monitoreo permanente en una metodología ordenada de anticipación, contención, mitigación y recuperación frente a eventos críticos.
Acompañamos a nuestros clientes desde la auditoría y la planificación preventiva hasta el diseño de protocolos y la preparación de los equipos directivos para intervenir en crisis en curso, articulando de manera simultánea las dimensiones legal, regulatoria, de asuntos públicos y de comunicaciones.